El arzobispo de Zaragoza, monseñor Vicente Jiménez, presidió la celebración de la Fiesta de la Virgen del Pilar, Patrona de España y de la Hispanidad, en la Catedral de Zaragoza donde pidió su intercesión para «no desesperar ante las dificultades actuales».

Durante la homilía el prelado recordó que esta gran festividad para la Iglesia en España nos invita «a levantar la mirada y el corazón a nuestra Madre; a acudir, llenos de esperanza, ante la sagrada columna y bendita imagen coronada de la Virgen del Pilar, que está cerca de Dios y cerca de los hombres».

El arzobispo pidió a la Virgen del Pilar fuerza para «no desesperar ante las dificultades actuales» y aseguró que es «Madre e Intercesora en los complejos problemas de los individuos, las familias y los pueblos».

Por eso recordó que la Virgen «nos impulsa a trabajar por una sociedad más fraterna y solidaria», donde todos seamos «hijos del mismo Padre, que comparten la mesa de la fraternidad, y construyen juntos la patria común de todos los españoles: una casa unida por vínculos de fe, historia y proyecto común».

Según explicó monseñor Jiménez, «la Virgen del Pilar nos ayuda a no dejarnos dominar por el miedo y la desesperanza ante las dificultades actuales del secularismo y de la indiferencia religiosa, y nos anima a comprometernos en la construcción de un mundo nuevo en paz y reconciliación».

«Celebrar hoy a la Virgen del Pilar es hacer memoria de la Madre. No estamos huérfanos. Tenemos Madre. Y donde está la Madre hay siempre presencia y sabor de hogar», aseguró el prelado.

«Nuestra Madre la Virgen del Pilar ha estado siempre presente en la historia de nuestros pueblos y de nuestras gentes de Aragón, de España y de la Hispanidad. Ahora desde el cielo sigue siendo Abogada en nuestras necesidades materiales y espirituales», subrayó.

Monseñor Jiménez pidió especialmente a la Virgen del Pilar la protección para el Papa Francisco y que su «santo Pilar siga siendo raíz y fortaleza de la fe católica en España».

    ACI/Blanca Ruiz

Que Europa se muere porque no tiene relevo generacional es algo que el Papa Francisco ha denunciado en no pocas ocasiones, al igual que el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, quien advierte de que en occidente se vive solo una cultura «del placer».  

El obispo reflexionó en concreto sobre la falta de hijos que impide el relevo generacional en Europa, y que la gente ya no se casa, algo que «tiene consecuencias en la economía y la ecología porque la ecología humana supone que la especie se perpetúa».

«A mí me parece que vivimos en un mundo, el occidental, donde hay una cultura del placer, del bienestar y en ese tipo de cultura el tener hijos es una lata. Se evitan o se eliminan. En España tenemos miles de abortos al año», precisó.

«Europa entera se muere de vieja. Tenemos que abrir de par en par el corazón a la vida, a estar abiertos a ella. Muchas veces los matrimonios jóvenes desean tener hijos, pero dadas las circunstancias laborales y sociales es muy difícil compaginar la familia con el trabajo».

Además, subrayó que «la tarea más importante que puede hacer hoy una persona al conjunto de la sociedad: dar a luz y cuidar a la generación que viene». «Debemos superar la mentalidad antinatalista donde tener un hijo no sea una desgracia, donde tener uno más no es una mayor desgracia, sino una bendición de Dios».   

Conflicto catedral Córdoba

Por otro lado, analizó la situación respecto a la catedral de su diócesis (conocida como mezquita-catedral). Algunos partidos políticos y otros grupos quieren entregársela al islam a pesar de que pertenece a la Iglesia católica desde hace ya ocho siglos.

«Será un tema permanente, porque ellos no dejarán de pedirla y nosotros no se la daremos. Ese es el punto».

«Ahora están más calmadas las aguas, pero fundamentalmente es un problema internacional, no de Córdoba. En nuestra ciudad la convivencia es buena. Es el choque entre la cultura y la civilización cristiana y la islámica. La paz del mundo también depende de que se lleven bien los cristianos y los musulmanes», aseguró.

Monseñor Fernández cree que el problema «se focaliza en un monumento que es singular y emblemático para todos, especialmente para el mundo musulmán porque construyeron ellos esta mezquita».

«Pero al igual que ellos la construyeron, los católicos construimos Santa Sofía, San Juan de Damasco y otras, y como la historia da muchas vueltas y llegó otra civilización, esas iglesias se han convertido en otra cosa. La nuestra hace ocho siglos que cambió del culto musulmán al cristiano».

    ACI/Álvaro de Juana

La Congregación Salesiana organizó en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), del 9 al 11 de octubre, un Seminario sobre Animación Vocacional con el que objetivo de enfocar la pastoral juvenil desde esta óptica para el desarrollo del proyecto de vida juvenil. Un reto, unido al de toda la Iglesia, en el que los destinatarios salesianos encuentren su forma de ser cristiano en medio del mundo, además, de ser acompañados para descubrir su vocación específica: laical, al matrimonio, al sacerdocio o a la vida consagrada.

El encuentro contó con la participación de los provinciales salesianos de España y Portugal, la provincial de las Salesianas en España, unidos a los representantes de los equipos de Pastoral Juvenil y de Formación, y miembros de la Familia Salesiana.

«Este seminario tiene una perspectiva pastoral. Aquí vamos a hablar de nuestra propia vocación». Así presentaba el encuentro Koldo Gutiérrez, delegado nacional de Pastoral Juvenil, en la antesala de la primera ponencia. Francisco José Pérez, delegado de Pastoral Juvenil de la inspectoría salesiana María Auxiliadora, fue el encargado de desarrollar la ponencia 'Comunidades significativas' en la que se centró en arrojar luz sobre las decisiones de futuro, más allá de los reflexivo o el mero argumentario. «Hacen falta comunidades que sean capaces de 'ser'. Los jóvenes de hoy buscan testimonios de vida comunitaria», explicaba.

La primera jornada se cerró con la celebración de la Eucaristía, presidida por el inspector de Santiago el Mayor, Juan Carlos Pérez Godoy, y las buenas noches de María del Rosario García, inspectora de las Hijas de María Auxiliadora, que presentó el plan de animación vocacional FMA de España y Portugal.

En la mañana del martes 10, Xabier Camino habló sobre el Itinerario de Educación en la Fe, el acompañamiento y el discernimiento vocacional, mientras que la tarde estuvo centrada en la 'pastoral juvenil y la formación salesiana', a cargo de Koldo Gutiérrez. «Poniendo a Dios en el centro de su existencia, que se comparte a los demás, que entiende la vida desde la vocación y la misión. Ahí están los dos ingredientes esenciales e inseparables de la pastoral y la formación salesiana», comentaba a los participantes.

También hubo tiempo para la celebración de la Eucaristía, presidida por José Aníbal Milhais Pinto, inspector de Portugal, y para conocer el testimonio de los jesuitas y los claretianos.

Tras la presentación del documento con las conclusiones del Seminario sobre la Animación Vocacional, el encuentro se cerró con la Eucaristía presidida por el provincial de la inspectoría salesiana María Auxiliadora, Cristóbal López.

    Salesianos

La Subcomisión Episcopal de Catequesis, dentro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, acaba de publicar dos nuevos materiales de trabajo: Guía de Los primeros pasos en la fe y recursos catequéticos para el catecismo Testigos del Señor.

La Guía que acompaña al libro Los primeros pasos en la fe está destinada a las familias y catequistas que acompañan en la primera infancia.

Los recursos catequéticos para el catecismo Testigos del Señor aportan a los catequistas distintos materiales que ayuden al desarrollo de la catequesis. Así, incluye un cuaderno explicativo, 11 pósters con ilustraciones a doble página que recorren todo el catecismo y 52 tarjetas diseñadas en diversos colores para ayudar al desarrollo de las catequesis.

Estos materiales se unen a los catecismos y guías que ha publicado la Subcomisión Episcopal de Catequesis teniendo como punto de referencia el Catecismo de la Iglesia Católica. Precisamente este 11 de octubre se han cumplido los 25 años de su promulgación.

25 años del Catecismo de la Iglesia Católica

El 11 de octubre de 1992 el papa Juan Pablo II firmaba la Constitución Apostólica Fidei Depositum que promulga y establece el Catecismo de la Iglesia Católica.

Por qué un nuevo Catecismo

El 25 de enero de 1985 el  papa Juan Pablo II convoca una asamblea extraordinaria del Sínodo de los Obispos con ocasión del vigésimo aniversario de la clausura del Concilio. En la celebración de esta asamblea, los padres sinodales expresan el deseo de que fuese redactado un Catecismo o compendio de toda la doctrina católica, tanto sobre la fe como sobre la moral, que sería como el punto de referencia para los catecismos o compendios que se redacten en los diversos países.

En 1986 se crea una Comisión de doce cardenales y obispos, presidida por el entonces cardenal Joseph Ratzinger, para preparar un proyecto del Catecismo según  lo habían solicitado los padres sinodales. Esta Comisión fue la encargada de dar directrices y de velar por el desarrollo de los trabajos. Un Comité de redacción integrado por siete obispos expertos en teología y en catequesis se encargó de realizar el trabajo junto a la Comisión. El cardenal español José Manuel Estepa Llaurens fue uno de los miembros del Comité de redacción.

Tras seis años de intenso trabajo, el 25 de junio de 1992 Juan Pablo II aprueba el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, el 11 de octubre ordena su publicación y el 7 de diciembre tiene lugar la presentación oficial.

Los catecismos de la Conferencia Episcopal Española

Teniendo como punto de referencia el Catecismo de la Iglesia Católica, la Subcomisión Episcopal de Catequesis, dentro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, ha trabajado en estos años en la elaboración de los Catecismos de la Conferencia Episcopal Española.

El libro Los primeros pasos en la fe, publicado en 2006, está orientado a despertar la fe en la familia y en la parroquia. Sus destinatarios son niños menores de 6 años.  Hasta junio de 2017 se habían vendido 57.622 ejemplares.

En 2008 se hace público Jesús es el Señor, un catecismo para la iniciación cristiana destinado a niños de entre 6 y 10 años, que se preparan para recibir la Primera Comunión. En junio de 2009, se publica la guía básica de este catecismo.  De este catecismo se han vendido 931.132 catecismos.

Unos años más tarde, en el año 2014, se presenta Testigos del Señor. Los niños y adolescentes de entre 10 y 14 años son sus principales destinatarios. Su objetivo es ayudar a personalizar la fe y ser un instrumento que dé continuidad a la catequesis después de la Primera Comunión; que se utilice en la preparación del sacramento de la Confirmación y que, de esta manera, ayude a profundizar el mensaje cristiano. También se editó después la guía básica. 61.622 ejemplares se han vendido ya de este catecismo.

Los primeros en la feJesús es el SeñorTestigos del Señor forman el conjunto de textos para la catequesis de iniciación cristiana de niños y adolescentes, que es un aprendizaje de toda la vida cristiana inseparable de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.

La agencia SIC ha entrevistado al director del secretariado de la Subcomisión Episcopal de Catequesis, Juan Luis Martín Barrios, y a varios catequistas de la archidiócesis de Madrid sobre las innovaciones que incorpora Testigos del Señor.

    OICEE

La Subcomisión Episcopal de Universidades, dentro de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, organiza el XXXII Encuentro de delegados/as y responsables de Pastoral Universitaria. Estas jornadas tendrán lugar en el Seminario San José de Burgos los días 16 y 17 de noviembre con el objetivo de dar respuesta a  los nuevos retos a los que se enfrenta actualmente la pastoral universitaria.

En este enlace se puede conocer el programa del encuentro.

    OICEE

El obispo de Tortosa, monseñor Enrique Benavent Vidal, recuerda a sus fieles diocesanos que, ante la celebración del DOMUND, la misión está en el corazón de la fe y que ayudar a las misiones es una forma de trabajar por un mundo más digno.

«El próximo domingo celebraremos en toda la Iglesia la jornada mundial de las misiones, más conocida como el día del Domund. Hasta hace unas décadas la idea de la misión despertaba entusiasmo entre los cristianos, y la celebración de este domingo movilizaba a los católicos de todas las edades. Actualmente hemos de reconocer que para muchos es una jornada que pasa desapercibida. Y esto no debería ser así, porque, como nos ha recordado el papa Francisco en su mensaje para este año, la misión está “en el corazón de la fe cristiana”. Quien ha conocido a Cristo, ha encontrado la alegría y la esperanza y, por ello, desea que todos los hombres puedan llegar a conocerlo y amarlo, y se alegra de que esto sea una realidad. La misión no es, por tanto, un elemento secundario en la vida de la Iglesia. Esta es misionera por naturaleza: “si no lo fuera (nos dice el papa Francisco), no sería Iglesia de Cristo”.

La misión no pretende hacer una iglesia más poderosa ni más fuerte humanamente hablando; tampoco propagar una ideología religiosa o una propuesta ética sublime. Se trata de ofrecer al mundo aquello que más necesita: al mismo Jesucristo.  El Evangelio es una persona. Cuando este se anuncia, Jesús se convierte de nuevo en contemporáneo nuestro. Como Buen samaritano continúa curando las heridas sangrientas de la humanidad, y como Buen pastor busca sin descanso a quienes se han perdido por caminos tortuosos y sin meta. Todo hombre, especialmente aquellos que sufren y están sin esperanza, necesitan de Cristo, que es Camino, Verdad y Vida.

Si todos los hombres conocieran y amaran a Jesús, seguramente nuestro mundo sería mejor: habría más justicia, más paz y amor entre los hombres. El Reino que comenzó con Él sería más visible en nuestro mundo. La misión nos recuerda que Jesucristo, y no el poder o el dinero, es el camino de la Iglesia, porque es el tesoro más grande que esta puede ofrecer a la humanidad. En Él, y no en otras cosas, está el poder transformador del Evangelio. El anuncio de Cristo es el camino más limpio y generoso para la transformación de nuestro mundo. Ayudar a las misiones es una forma de trabajar por un mundo más digno del ser humano.

La jornada del Domund debe ser para todos los católicos un día de oración por aquellos que, movidos por un gran amor a Jesucristo y a los hermanos, han dejado su casa y su tierra y han entregado su vida a la causa del Reino de Dios. La vocación misionera exige no tener miedo a darlo todo por Cristo, pues se tiene la certeza de que siempre nos da mucho más de lo que nosotros le podamos dar a Él.

Los misioneros generalmente viven su misión en un contexto de pobreza. Necesitan por ello la colaboración y la solidaridad de todos los católicos. Nuestra generosidad con ellos es una forma de compromiso con la causa del Evangelio. Que la jornada del Domund de este año nos ayude a que la pasión por la misión no se apague en el corazón de la Iglesia».

    OMPRESS

El arzobispo de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez, afirmó que «es mejor una España unida» a la ruptura que promueve la Generalitat de Cataluña, cuyo presidente Carles Puigdemont declaró el martes la independencia de esta región para después dejarla en suspenso a la espera de una negociación con el gobierno de Mariano Rajoy.

Monseñor Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo, aseguró en su carta pastoral que considera «un error que la presidencia de la Generalitat de Cataluña haya roto en el Parlamento catalán con la Constitución Española y pretenda independizarse».

«Es mejor estar juntos que disgregados», «es mejor una España unida, por muy diversa que sea, que desgajada en partes, aunque esas partes tengan peculiaridades muy ricas y que han de tenerse en cuenta».

«La unidad de España no solo es mejor que la ruptura, sino que además esa acción del gobierno catalán olvida los sufrimientos de los catalanes y de otros españoles en aquella guerra civil, a los que también contribuyó el intento de separación de entonces», precisó.

El arzobispo de Toledo y Primado de España insistió que «la separación posible de ahora traerá también dolor y sufrimientos» y recordó que en esta situación tan complicada y dolorosa «cada uno de nosotros tiene su culpabilidad, pero sin equidistancias: cada uno tiene la suya según su responsabilidad».

«Yo no sé si se debe reformar la Constitución y tampoco me escandalizaré, si se hace. Pero me apena muchísimo -y me indigna- que empecemos de nuevo a no tener un punto de referencia que nos sirva para resolver y no para romper», afirmó el Prelado.

    ACI/Blanca Ruiz

La cantante Luz Casal ha pronunciado el pregón del Domund, en la catedral de Santiago de Compostela, en un acto presidido por el arzobispo de la diócesis, monseñor Julián Barrio. Con un pregón escrito como si de una canción se tratara, la cantante ha destacado el trabajo de los misioneros, quienes más allá de su propio interés, van a los lugares más difíciles; y allí, con pequeños gestos, llenan el mundo de belleza. Luz Casal ha reiterado la necesidad de volver a retomar los conceptos cristianos de caridad y misericordia.

Luz Casal recuerda cómo de niña le hablaron del Domund en el colegio. Las hermanas Doroteas pusieron un documental, y les explicaron el significado de la caridad y la misericordia. «Esa lección fomentó en aquel grupo de niñas nuestra futura disposición a echar una mano al necesitado». Este año, ella misma se ha convertido en la pregonera del Domund. Con este pregón -que este año alcanza su sexta edición- y con ‘El Domund al descubierto’ -iniciativa en la que se enmarca-, OMP quiere seguir la estela del Papa, y abrir decididamente todas sus actividades a la sociedad. Una Iglesia de puertas abiertas y en diálogo con todos, como hacen los misioneros.

Luz Casal ha constatado en su pregón -escrito con formato de una canción, con estribillo y estrofas-, que en la actualidad esos conceptos que le enseñaron de niña han perdido su significado, y los hombres y mujeres vivimos anestesiados ante el dolor del hombre. La cantante gallega ha hecho un llamamiento a dedicar a los necesitados «unos minutos, como esos que algunos dedicamos a nuestros abdominales y glúteos; u ofrecer un donativo que no supondrá un gasto mayor que el de comprar un botecito de crema antiarrugas o una hidratante de manos».

Posteriormente, Luz Casal ha dedicado gran parte de su pregón a valorar el trabajo de los misioneros, que muestran que su entrega va más allá de la solidaridad. «Sin patrias ni banderas, abandonan su proyecto de vida propia, su propio interés. Héroes anónimos, que en sus viajes al infierno acaban por alcanzar el cielo al juntar con ternura sus manos a otras manos».

La pregonera de este año ha valorado el ejemplo de los 13.000 misioneros españoles, que cruzan el planeta para llevar esperanza y dignidad donde no las hay. «En estos casi cien años de celebración del Domund la labor de los misioneros está rodeada de silencio, y aún así no falta la alegría en su misión». Luz Casal ha urgido a España a volver a recordar su historia, como país que abrió las puertas a la evangelización, y a no dar la espalda al trabajo espiritual. «Tenemos confianza en la ciencia, en la razón, en la cultura, en el poder que da el progreso desde el siglo XVIII, pero esto no debiera impedirnos creer en la misericordia que llega a través de la fe».

La cantante ha recordado a todas las personas e instituciones que ha conocido en su trayectoria profesional, a todos aquellos que intentan frenar el mal del mundo, entre ellas, las OMP. «Para que triunfe el mal, lo único necesario es que las personas buenas no hagan nada por evitarlo», y ha recordado que ante los problemas, o se espera a que alguien los solucione, o se pone uno en marcha para solucionarlos. «Esta última opción es la que habéis elegido los misioneros, religiosos y seglares». Por último, ha recordado que al colaborar con las buenas causas, uno se siente bien. «Por eso yo creo que la colaboración solidaria debería estar siempre de moda».

Este pregón se enmarca dentro de ‘El Domund, al descubierto’, una iniciativa organizada por Obras Misionales Pontificias (OMP) España, para dar a conocer la misión universal de la Iglesia a la sociedad civil. Con el pregón, se anticipa la semana grande del Día Mundial de las Misiones -más conocido como Domund-, jornada que se celebrará el próximo domingo 22 de octubre en todo el mundo.

    OMPRESS

En la Eucaristía celebrada esta mañana con la Guardia Civil de Granada en vísperas de la fiesta de su Patrona, la Virgen del Pilar, el arzobispo de Granada, monseñor Javier Martínez, ha invitado a rezar por «la unidad de España, de las instituciones, por la fortaleza y la sabiduría de los gobernantes, para que el Señor nos conceda el don de la paz».

En la Santa Misa celebrada en el Acuartelamiento de la Comandancia de la Guardia Civil de Granada, monseñor Martínez ha recordado las palabras del Papa Francisco y la posición de la Iglesia respecto a Cataluña, «diciendo que la Iglesia no admite como bien una secesión y que la autodeterminación solo está justificada en los casos de una ocupación colonialista, cosa que no se da en nuestra patria», explicó el Arzobispo.

Bien moral

En su homilía, el arzobispo ha hablado de la defensa de la unidad de España como un bien moral del que no tenemos que avergonzarnos: «Defendemos un bien moral muy grande del que no tenemos ninguna vergüenza en defender y ese bien moral es la unidad de España». «Cuando las personas llevan conviviendo muchos años tienen obligación unos para con otros. Cuando unos pueblos llevan conviviendo siglos, hay obligaciones muy graves de unos para con otros. Y cualquier ruptura significa un dolor. Pero no solo por lo que significa dolor. Significa un mal», explicó monseñor Martínez.

En este sentido, el arzobispo explicó por qué esa defensa de la unidad de España es un bien moral y un bien de fe: «Es un bien cristiano: los cristianos formamos parte de un mismo Cuerpo. No se comulga en Cristo diferente en Barcelona, en Sevilla o en Granada. El Cristo que comulgamos todos es el mismo, que nos hace a todos hijos de Dios y tenemos que volver a aprender a vivir como hijos de Dios, y a defender los bienes morales que es preciso defender, también con la fortaleza y la firmeza de quienes se saben hijos de Dios».

Del mismo modo, monseñor Martínez subrayó el necesario apoyo por parte de todos a los miembros de la Guardia Civil para la defensa del bien moral que es la unidad de España: «Yo creo que todos los que formamos esta comunidad, los que formamos los pueblos de España, todos, todos deberíamos sosteneros en la defensa de un bien moral. No estamos hablando de un bien político, aunque algunos quisieran presentar como un bien político. Es un bien moral. Y es un bien de fe». «Necesitamos acompañaros a vosotros, que tengáis la conciencia de que sois acompañados en el cumplimiento de vuestro deber», señaló.

Asimismo, se refirió a la debilidad de nuestra fe en nuestra conciencia cuando «pesa más la pertenencia a una nación o a un grupo que el hecho de que todos somos hijos de Dios y estamos obligados como hijos de Dios a buscar modos de entendimiento, estamos obligados a no mentir con respecto a nuestra historia, estamos obligados a buscar el bien común de aquellas unidades que en la historia se han ido construyendo pacientemente».

    Archigranada

Coincidiendo con el 500 aniversario de la Reforma, Encuentro publica Del protestantismo a la Iglesia, de Louis Bouyer, obra que refleja el singular paralelismo entre el recorrido teológico y religioso del beato J.H. Newman y el de este pastor luterano convertido al catolicismo

En  las  vísperas  de  la  Navidad  de  1939,  Louis  Bouyer, pastor  de  la  Iglesia  Reformada  de  Francia,  escribe  a  sus  superiores  solicitando  la  suspensión  en  el  ministerio.  Pocos  días  después,  en  el  monasterio  benedictino  de  Saint-Wandrille  (Normandía),  hace  su  profesión  pública  de  la  fe  católica  y  es  acogido  en  el  seno  de  la  Iglesia,  recibiendo  la  confirmación  por  parte  del  arzobispo  de  Rouen. Era el 27 de diciembre de ese mismo año.

Para explicar las razones que motivaron este paso, pasa-dos  quince  años  de  estos  acontecimientos,  y  siendo  ya  sacerdote católico y profesor de teología en el Instituto Católico  de  París,  escribirá  el  presente  libro,  traducido  ahora por primera vez al castellano. En su prefacio el propio Bouyer señala que «este libro es un testimonio. Dice sencillamente  la  vía  por  la  cual  la  adhesión  a  la  Iglesia  católica ha llegado a imponerse a la conciencia de un protestante. No fue un disgusto cualquiera lo que le alejó de la religión que había alimentado su infancia protestante. Pero el mismo deseo que tenía de profundizarla, de desarrollarla plenamente le condujo poco a poco a descubrir que había  una  irreconciliable  oposición  entre  el  protestantismo,  como  movimiento  espiritual  de  inspiración auténticamente evangélica, y el protestantismo, como institución, o conglomerado de instituciones, hostiles entre ellas al mismo tiempo que hostiles a la Iglesia católica». En Del protestantismo a la Iglesia, Bouyer integra genialmente la reflexión teológica rigurosa, la dimensión existencial y testimonial de la fe, el desafío ecuménico y la identidad profundamente católica. A lo largo de sus páginas expone detalladamente, y con la cordialidad y el respeto de quien los conoce desde dentro, los principios teológicos del protestantismo, mostrando cómo las tesis positivas protestantes (sola gratia, soli Deo gloria, sola scriptura, sola fide) únicamentepueden  cumplirse, como  verdaderos  impulsos  de  renovación y conversión,  en  el  seno  de  la Iglesia Católica. De hecho, el lector encontrará también una interesante exposición de cómo el protestantismo, a pesar de sus intuiciones positivas sobre lo que era imperioso reformar en la Iglesia,  termina  por  sucumbir  a  un  estéril  anticatolicismo  al  crear  una imagen  desfigurada  del  catolicismo.

Por último, y quizá más relevante, estamos antes una obra que tuvo una clara voluntad de ser un hito importante  en  diálogo ecuménico,  tal  y  como  señala  el  propio  Bouyer,  indicando  el camino  que habría de recorrer por el ecumenismo católico-luterano en el periodo posconciliar: «yo hubiera querido ofrecer el programa de un ecumenismo que preparara la reconciliación con la  tradición  católica  y  una  eventual  reintegración  en  la  Iglesia  fundada  sobre  los  apóstoles  de  todo  aquello  que  me  parecía,  y  me  parece  siempre,  que  tiene  un  valor  no  solo  duradero  sino  esencial en los principios positivos de la Reforma».

El autor

Louis Bouyer (París, 1913- 2004), fue miembro de la congregación del Oratorio y uno de los más respetados  y  versátiles  académicos  católicos  y  teólogos  del  siglo  XX.  Amigo  de  Hans  Urs  von  Balthasar, Joseph Ratzinger y J.R.R. Tolkien, fue uno de los fundadores de la revista internacional Communio.  Antes  de  su  conversión  al  catolicismo  en  1939,  Bouyer  fue  pastor  luterano,  recibiendo la ordenación como sacerdote católico en el año 1944. Luego  llegaría  a  ser  una  de  las  más  importantes  figuras  de  los  movimientos  bíblico  y  litúrgico  católicos durante el siglo XX, tuvo gran influencia sobre el concilio Vaticano II y se hizo famoso por sus excelentes libros sobre la historia de la espiritualidad cristiana. En el año 1969 fue elegido por el papa para formar parte del grupo de teólogos que puso en marcha la Comisión Teológica Internacional. Además de impartir clases regularmente en el Instituto Católico de París, fue profesor visitante en diversos países de América y Europa hasta el año 1995.

Sobre Ediciones Encuentro

Ediciones  Encuentro  es  una  editorial  española  independiente  nacida  en  1978  y  con  una  larga  trayectoria en el campo de la filosofía, la teología, el arte, la religión, la historia, la literatura y el ensayo de pensamiento en general. Ha publicado obras de autores de toda época y procedencia, con el objeto de contribuir al descubrimiento de las verdaderas dimensiones de lo humano y a la búsqueda del significado de la realidad, siempre en diálogo con todos.  En 2016 la editorial renovó su imagen y lanzó nuevas colecciones. De hecho, el presente libro es el quinto  título  de  la  colección  Literaria.  Partiendo  de  un  selecto  catálogo  formado  principalmente por narrativa extranjera clásica del siglo XX, esta nueva colección abrirá el abanico de títulos y autores, en la línea de la renovación emprendida en 2015.

    Ediciones Encuentro

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