10 de Agosto de 2018

Las fiestas de san Lorenzo reúnen en Lavapiés a madrileños y nuevos vecinos

Las fiestas de san Lorenzo reúnen en Lavapiés a madrileños y nuevos vecinos

El centro de Madrid celebra, este viernes, la segunda de sus tres grandes fiestas veraniegas. Después de la de san Cayetano el día 7 de agosto, y antes de la gran celebración de la Virgen de la Paloma el próximo miércoles, el barrio de Lavapiés celebra el día 10 a su patrono, san Lorenzo.

El templo situado en la calle Doctor Piga, 2, acogerá la celebración de la Eucaristía a las 10:00, 12:00 y 13:00 horas, además de la Misa mayor que el vicario de zona, Juan Pedro Gutiérrez, presidirá a las 19 horas. Al finalizar esta Misa, la imagen del santo se sacará en procesión por las calles del barrio.

Después tendrá lugar el que, según Juan José Arboli, párroco de San Lorenzo, es uno de los gestos más típicos de estas fiestas en su vertiente religiosa: la veneración de una reliquia del patrono. «Mucha gente se queda a besarla después de la procesión, y también existe la costumbre de llevarse alguna de las flores que adornan su carroza como símbolo de su bendición».

Un día para volver al barrio

Aunque el grueso de las fiestas –reconoce Gutiérrez– está más vinculado a la vertiente secular con su verbena, «la gente del barrio sigue viviendo con alegría la fiesta religiosa. La iglesia se llena en las Misas, y desde el jueves hasta el sábado mucha gente pasa por la parroquia» para visitar al santo en su carroza.

Muchas personas –continúa el sacerdote– «que han vivido o se han criado en el barrio y luego se han marchado aprovechan estas fiestas para volver a la parroquia donde fueron bautizadas hace 70 años, o donde se casaron hace 50. Por otro lado, el paso de la imagen por las calles acerca mucho el santo a la gente. El recorrido es amplio, y muchos se ponen a verlo pasar».

Con todo, el rostro de las celebraciones ha cambiado al mismo ritmo que el del barrio, transformado de uno de los más castizos de Madrid a una zona con una alta proporción de vecinos de otros países. «Los hay creyentes y no creyentes, cristianos o no», explica Arboli. Estos nuevos habitantes viven con normalidad las fiestas, aunque al igual que muchos madrileños no participen en las celebraciones religiosas.

Nuevos feligreses

Sí lo harán los nuevos feligreses de la parroquia, fieles sobre todo hispanoamericanos que aunque no residan en el barrio acuden a vivir su fe a San Lorenzo por la presencia en este templo de imágenes de vírgenes de varias advocaciones de sus países de origen. «Con el paso del tiempo –continúa el párroco–, también han tomado cariño a San Lorenzo».

El mártir san Lorenzo, originario de Huesca y ejecutado en Roma en el año 258, es el titular de esta iglesia madrileña desde 1670, cuando fue inaugurada como un templo anexo a la parroquia de San Sebastián. «Se estimó necesario hacerlo porque en esa época Madrid estaba creciendo bastante hacia el sur», explica Arboli.

Se eligió como patrono al diácono del Papa Sixto II. Él con la parrilla en la que fue quemado vivo y el propio san Sebastián, atravesado por las saetas, son dos de los mártires más populares en la historia de la Iglesia.

© 2018 Archidiócesis de Madrid. Todos los derechos reservados - Login

Search