El Papa León XIV utilizará en la celebración del Corpus Christi en Madrid, el 7 de junio, una custodia que está estrechamente vinculada a la historia de fe y de caridad de la diócesis de Madrid.
Se trata de una pieza elaborada en 1943 por los Talleres de Arte Granda en plata dorada, esmaltes, amatista y diamantes. En los extremos de la cruz que forma el sol están los tetramorfos de los cuatro evangelistas: Mateo, el hombre alado, ángel; Marcos, el león; Lucas, el toro o el buey; y Juan, el águila. La custodia está sostenida por dos ángeles y se guarda en el Museo de la Catedral de la Almudena.
La pieza formaba parte de los objetos litúrgicos de la capilla del antiguo Colegio de la Sagrada Familia de Chamberí, un centro dedicado a la acogida, educación y protección de menores vulnerables.

Después, tras su desacralización, ha sido también empleada de forma asidua en las adoraciones eucarísticas llevadas a cabo en la catedral. De hecho, fue la custodia que utilizó el cardenal Cobo en la última solemnidad del Corpus Christi en la catedral de la Almudena, el pasado año. Con ella se portó al Santísimo en la procesión interna hasta el monumento, tras la Eucaristía (en las imágenes).
El Santo Padre portará esta custodia durante toda la procesión y, al terminar, impartirá con ella la bendición. Precisamente este miércoles, 3 de junio, en su saludo al término de la Audiencia General en Roma, León XIV se ha referido a la fiesta del Corpus Christi invitando a que «fortalezcamos nuestro corazón con este don divino y seamos testigos de su amor para todos los que encontremos».
Asimismo, ha señalado que «las procesiones con el Santísimo Sacramento que tienen lugar en las calles de muchas ciudades son una expresión de la piedad eucarística popular», y ha animado a «mantener viva esta hermosa manifestación de testimonio público de la fe».
