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Jueves, 15 enero 2026 11:32

Julio Navarro, testigo del sacerdocio recordado por CONVIVIUM: «Dios para él estaba presente en todos los momentos y situaciones de su vida»

Julio Navarro, testigo del sacerdocio recordado por CONVIVIUM: «Dios para él estaba presente en todos los momentos y situaciones de su vida»

Como parte de la preparación a la Asamblea Presbiteral CONVIVIUM que se celebrará el 9 y 10 de febrero, la Vicaría del Clero de la diócesis de Madrid ha editado una serie de vídeos, Testigos del sacerdocio, que hace memoria de la vida de sacerdotes a través de aquellos que lo conocieron.

Tal es el caso de Julio Navarro. Mediante la mirada de Lucas Cano, sacerdote diocesano de Madrid (imagen inferior), el vídeo retrata a un hombre de fe, «trabajador nato», austero hasta tener «lo imprescindible» y vivir «con lo mínimo». Coherente —«cuando alguien de los sacerdotes de aquella época tenían algún problema serio, todos acudía a don Julio, por esa coherencia y por esa profundidad espiritual»— y enamorado de la Eucaristía, que celebraba «como un místico», como si nada más existiera alrededor. «Me hacía hincapié en la fidelidad, a Dios por supuesto, a uno mismo y a los demás». Y le enseñó a rezar, «con el Evangelio, no con devocionarios».

Julio navarro lucas3

Cano se ordenó en la época del posconcilio. Algunos, explica, se refugiaron en lo anterior porque les daba seguridad. Al propio Julio «le costó mucho el ir descubriendo la nueva teología, la manera de situarnos en un mundo en cambio». Y por eso «me insistía mucho» en estar muy unido a Dios de una mano, y de la otra a la gente.

Era, le recordaba, «muy importante la oración y estar muy agarrado a Dios». «Para no resbalarme, porque en aquella época muchos de mis compañeros se secularizaron; se volcaron en sindicatos, en el mundo obrero, porque había que evangelizar, pero fallaba muchas veces la oración y la comunidad, tener una comunidad donde apoyarse».

Julio navarro bautizo

Misionero en América Latina

Navarro estuvo de misiones en América Latina, sobre todo en Argentina, y esa experiencia, esa toma de contacto con una realidad dura, difícil, «lo cambió para ser más abierto, más cercano, le enriqueció, le hizo, sobre todo, seguir aprendiendo».

Ya en la última etapa de su vida, cuando estaba muy enfermo y Cano le decía que eso era la pobreza «y no la que nos contaba en el seminario», que eso era «el entregarse, ponerse en las manos de los demás, y no lo que pensamos que podemos ofrecer», el sacerdote le respondía: «Es verdad, Lucas, hasta que no llega uno a estas situaciones tan límites no se da cuenta de cómo dependemos de todos, y de Dios». «Dios para él estaba presente en todos los momentos y situaciones de su vida», concluye Cano.

Julio navarro foto antigua