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Domingo, 26 julio 2026 13:02

Madrid no se olvida del «tesoro» que son los que nos criaron

Madrid no se olvida del «tesoro» que son los que nos criaron

«Es terrible, y lo vemos todos los días: hay abuelos que tienen nietos y no los visitan», denuncia Manuel Iglesias, párroco de San Bruno y capellán de tres residencias a su alrededor. A su juicio, los ancianos «sobre todo necesitan sentirse útiles y apoyo espiritual». Como están en su territorio «son parroquianos como cualquier otro. Si hay una emergencia, vamos corriendo para confesar o dar la unción de enfermos». Y cada vez que celebra Misa en estos centros, «hay un número significativo de asistentes». Por ejemplo, Francisco participa «en todos los actos religiosos» de la Residencia Bouco Madrid Loreto, donde vive porque «estoy impedido para caminar». 

Para recordar que la Iglesia no le olvida, este domingo se celebra la Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores. Es una fiesta instituida por el Papa Francisco en torno a la memoria de san Joaquín y santa Ana y a la que Madrid se une con una Misa a las 12:00 horas en la catedral de la Almudena, presidida por el cardenal José Cobo con asistencia de mayores, también de residencias como la de Hermanitas de los Ancianos Desamparados­. Según Carlos Alberto Rivas, delegado de la Pastoral con las Personas Mayores, al suceder «en días de verano en los que hay encuentros con familias», es ocasión «para visitar a los mayores y especialmente a los que no pueden salir de su casa»,  una petición que hacía Francisco y reitera León XIV.

Por su parte, María Bazal, delegada de Familia de la archidiócesis, reivindica el protagonismo de los mayores, no solo «cuidando niños» mientras sus padres trabajan sino también «reforzando la pastoral de las parroquias». Ejemplo de ello son Vida Ascendente, los voluntarios de Cáritas y «quienes se están incorporando a los consejos pastorales y económicos con un gran bagaje profesional».

Los mayores son maestros

«La integración de Vida Ascendente en una pastoral sinodal implica reconocer el valor de los mayores», reivindica Ascensión Berrío, presidenta de este movimiento de «espiritualidad, apostolado y amistad» en el que se busca «aportar nuestro testimonio y tiempo a la misión evangelizadora». Recuerda que «los mayores son pilar fundamental de la sociedad, transmisores de sabiduría, guardianes de la memoria y maestros de vida». Vida Ascendente ha incorporado últimamente a perfiles de 56 y 57 años y una persona de origen filipino.