El hermoso santuario de la Virgen Peregrina de Pontevedra acogía ayer una vigilia de oración, que marca el séptimo hito del recorrido que El DOMUND al descubierto está haciendo este mes por Galicia. En medio de la belleza del templo de la Patrona de Pontevedra y del Camino de Santiago «portugués», esta vigilia ha señalado también el inicio de la segunda semana del Octubre Misionero.

Como se sabe, las cuatro semanas del mes misionero se dedican a la oración, la primera, al ofrecimiento del sacrificio y el dolor por las misiones, la segunda, a la cooperación económica, la tercera, y la cuarta a la promoción de las vocaciones misioneras.

Una multitud de fieles llenaba la nave de la Iglesia, con muchas personas que tuvieron que quedarse de pie. Monseñor Jesús Fernández, obispo auxiliar de Santiago de Compostela, comenzó la vigilia con una mención a la misión de la Iglesia que tiene su fundamento en la súplica al Padre y en el ofrecimiento de la propia vida. A continuación, el director diocesano de Obras Misionales Pontificias en la diócesis, David Álvarez, dirigió la oración en torno a dos textos que los fieles podían seguir en una pantalla. Uno de San Pablo, cuando en la segunda carta a los Corintios el apóstol se gloría de sus debilidades: «porque cuando soy débil, entonces soy fuerte». El otro, del Papa Francisco, de este mismo año en Fátima: «No os consideréis solamente como unos destinatarios de la solidaridad caritativa, sino sentíos partícipes a pleno título de la vida y misión de la Iglesia».

Tras el clima de oración creado, llegó el momento del testimonio. El matrimonio formado por Josecho y Maite habló de cómo la enfermedad y las limitaciones físicas les han enriquecido como personas y como matrimonio. Josecho padece esclerosis múltiple. Se le descubrió cuando eran novios. Esta noticia, lejos de quebrar su amor, les fortaleció y les ha unido durante estos 15 años. Han logrado sobrellevar las múltiples dificultades laborales, sociales y familiares de su vida, y han hecho de su enfermedad un instrumento de apostolado misionero con todas las personas de su entorno.

Hicieron referencia en sus palabras al tríptico de Enfermos Misioneros. Entre las muchas ayudas que reciben, esta pequeña publicación de las Obras Misionales Pontificias es como una bocanada de oxígeno. Es una oportunidad de unir su ofrecimiento al de tantos y tantos enfermos por la actividad misionera de la Iglesia.

Tras el testimonio tuvo lugar la exposición solemne del Santísimo. La oración en silencio de los presentes ante el Señor de la vida, sólo fue rota por los relatos de misioneros, que hacían referencia a la centralidad de la Eucaristía en sus propias vidas. La vigilia se cerró con la bendición del Santísimo.

Una vez concluida, el director nacional de las Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil, entregó como recuerdo agradecido al matrimonio de Josecho y Maite, al rector del santuario y a Alberte, un colaborador de la delegación de misiones, el libro 'Los carteles del DOMUND'.

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El cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, presidió la misa funeral por el padre Fernando García Álvaro, rector del Seminario Diocesano de Valladolid que fue encontrado muerto en el interior de su vehículo el pasado sábado 7 de octubre.

Cientos de personas, compañeros sacerdotes, seminaristas, familiares y feligreses de las parroquias en las que había trabajado el P. García, acompañaron a los padres del P. Fernando García en el funeral celebrado en la catedral de Valladolid.

Durante la homilía, el cardenal Blázquez aseguró sentirse «conmovido» por la muerte del sacerdote.

«Hay ocasiones en que las tinieblas nos envuelven y no vemos nada, pero de nuevo vendrá la luz», aseguró el arzobispo de Valladolid dirigiéndose especialmente a los padres del rector.

El arzobispo de Valladolid también aseguró que «aunque la amargura sepa como el ajenjo y bajemos los brazos impotentes, podemos con su Espíritu decir al Señor: Tu eres la fuerza de mi salvación. Pedimos confiadamente al Señor que otorgue el descanso eterno a Fernando. Que la Virgen María, Madre de misericordia, muestre su Hijo a nuestro querido hermano».

Además, el presidente de la CEE animó a que el ejemplo de la vida del Rector sirva para «alentarnos en la respuesta fiel a la vocación amorosa del Señor».

También concelebraron en el funeral el obispo auxiliar de Valladolid, monseñor Luis Argüello, y el arzobispo de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez; y asistieron el alcalde de Valladolid y el presidente de la Diputación.  

El padre Fernando García Álvaro tenía 41 años, era rector del Seminario Diocesano de Valladolid desde el año 2015, delegado de Familia y Vida y de Pastoral Vocacional.

Según informaciones publicadas en la prensa local, el cuerpo fue hallado sin vida en el interior de su coche y no presentaba signos de violencia. Actualmente la policía está investigando las causas de su fallecimiento.

La noticia conmocionó a la diócesis, por lo que el cardenal Blázquez canceló un viaje a Roma previsto para este lunes 9 de octubre y también aplazaron las ordenaciones diaconales programadas para la tarde del domingo 8 de octubre.

    ACI/Blanca Ruiz

Con motivo del DOMUND 2017, el obispo de la diócesis de Tui-Vigo, monseñor Luis Quinteiro Fiuza, escribe un mensaje a sus fieles diocesanos recordándoles que también nosotros, los cristianos, al igual que los misioneros, estamos llamados a salir de nosotros mismos y a ser testigos de nuestra fe.

«La Jornada del DOMUND es una cita muy importante que cada año tenemos en la Iglesia para ayudar a la decisiva tarea de los misioneros y misioneras en su misión de anunciar el Evangelio de Jesucristo al mundo entero. Esta Jornada nos propone el ejemplo de los misioneros y misioneras que lo han dejado todo para salir de su tierra e ir hacia los que no conocen a Cristo. Y esto nos recuerda a cada uno de nosotros y a toda la comunidad cristiana que estamos llamados a salir de nosotros mismos, a ser lo que el Papa Francisco llama ‘una Iglesia en salida’.

Una responsabilidad fundamental del cristiano es ser testigo de nuestra fe y colaborar activamente a su transmisión a todos los hombres. No siempre tenemos clara esta responsabilidad los cristianos y nuestras respectivas comunidades cristianas, en este caso nuestras parroquias. De hecho, me suele invadir una gran tristeza cuando, al final de la Campaña del Domund, leo los resultados de lo recaudado para este fin en cada parroquia de la Diócesis y constato lo poco generosos que somos y, lo que es mucho peor, que hay parroquias que ni siquiera hacen esta preceptiva colecta.

Hoy cada comunidad cristiana está llamada a salir de sí misma y a abrirse plenamente a la misión. Esta apertura es constitutiva de su propia identidad. La misión implica salir de la propia tierra para abrirse al ancho horizonte de nuestro mundo con el fin de anunciar el Evangelio. Todavía hoy en la Iglesia, y cada vez más entre los laicos, este salir de la tierra se da con mucha más frecuencia de lo que imaginamos. Pero también debe concretarse en cada comunidad cristiana. La propia tierra no es solo un lugar geográfico, sino aquello donde cada uno nos sentimos seguros. Salir de la propia tierra significa desprenderse de este terreno seguro para proclamar el Evangelio. Hoy cada comunidad cristiana está llamada a salir de esos ámbitos para acercarse a aquellos que están lejos de la Iglesia o no han oído hablar de Cristo.

Los cristianos tenemos que superar nuestras perezas y nuestros complejos culturales para vivir lúcidamente el mandato de Jesucristo de llevar y colaborar a llevar el Evangelio a  todas las gentes. Esa gran misión de la Iglesia afecta a la integridad de nuestra fe y, en consecuencia, a la vida digna del todo el género humano.

En estos días, una persona tan conocida como Pilar Rahola pronunció en la Iglesia de la Sagrada Familia de Barcelona un importante y significativo pregón del Domund. Allí, después de afirmar, que ‘no soy creyente, aunque algún buen amigo me dice que soy la no creyente más creyente que conoce’, hace una encendida alabanza de los misioneros como portadores de la palabra cristiana y, a la vez, servidores de las necesidades humanas. Y en ese contexto pronunció unas palabras que no me resisto a transcribirlas por lo que tienen de lúcidas y libres: ‘Quiero decir desde mi condición de no creyente que la misión de evangelizar es, también, una misión de servicio al ser humano, sea cual sea su condición, identidad, cultura, idioma…, porque los valores cristianos son valores universales que entroncan directamente con los derechos humanos. Por supuesto, me refiero a la palabra de Dios como fuente de bondad y de paz, y no al uso de Dios como idea de poder y de imposición…’.

Los misioneros de todos los tiempos de la Iglesia, también los de hoy, son una de las mayores glorias del cristianismo. La Iglesia ha vivido siempre de la energía inagotable de su entrega generosa y heroica. Y su misión solo es posible con la ayuda de todos los cristianos».

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La noche joven del DOMUND iluminó a última hora de este viernes 6 de octubre La Coruña. En el gran salón de actos del colegio de los salesianos de la ciudad gallega tuvo lugar una celebración festivo-juvenil - el quinto acto del recorrido que por Galicia está haciendo El DOMUND al descubierto - en la que cientos de jóvenes vivieron una experiencia única.

Irene y Julián, dos chicos de La Coruña, fueron los presentadores, guías y animadores de una velada a la que dieron un ritmo fresco y juvenil. El director nacional de las Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil, dio el saludo inicial y agradeció a los presentes el recibimiento caluroso a esta ventana a la misión que es el DOMUND.

Fue entonces el momento de presentar a dos misioneros gallegos, dos personas que han respondido al lema del DOMUND de este año – ‘Sé valiente, la misión te espera’. Monseñor Julio Parrilla, obispo de Riobamba, en plenos Andes ecuatorianos, y monseñor Adolfo Zon, obispo de Alto Solimoês, en el Amazonas brasileño. Con un ritmo que mantuvo el interés de todos centrado en la misión, se alternaron las preguntas a los dos misioneros con canciones de Manu Escudero o el vídeo ‘Superhéroes’.

Las primeras preguntas giraron en torno a la valentía, al ser valientes. Sus respuestas dejaban claro que es algo más que sacar pecho, es asumir la responsabilidad y el valor de ser tú mismo, el valor de obedecer a Otro, con mayúsculas. Después los interrogantes se centraron en la aparente contradicción de ser obispo y misionero. Respondieron que ser obispo es un servicio que te encomienda el Papa, presidir, unir y coordinar una comunidad cristiana. Les hablaron de que la labor del obispo es también un compromiso social. No hay fe si esta no se enraíza en lo social, porque Dios está en el corazón del hombre, pero también en el «corazón de las lechugas», que dan de comer. A la pregunta de qué es ser misionero, en definitiva, la respuesta fue que es ver la realidad con los ojos de Dios. En la misión, confesó uno de ellos, he aprendido a contemplar y ver lo humano y lo cristiano que hay en cada persona, cada realidad, cada detalle. La gran riqueza de la misión de un obispo es lograr la unidad en la diversidad. Un desafío apasionante porque en sus diócesis, tan remotas y a la vez tan ricas, existen diversidad de etnias, de culturas, de vidas. Hay que conocerlas y amarlas, para poder hacer presente el Evangelio. Todo esto no lo puede hacer uno solo, aclaraban los misioneros, se necesita la fuerza de Dios y su cercanía que da fortaleza ante las dificultades, los disgustos y las tristezas.

Preguntas intercaladas siempre por la música de quien fue uno de los referentes de la noche, Manu Escudero, cuyas canciones hicieron vibrar a todos los presentes. Fueron las letras, la melodía y la coincidencia con lo escuchado de los misioneros. Sin duda alguna, la canción ‘Puedes dar más de ti’, sí, más de ti y de mí, hizo que los jóvenes unieran su voz, como una respuesta al ‘Sé valiente, la misión te espera’.

Finalmente, en el gran patio del colegio de los salesianos tuvo lugar una oración, preparada y dirigida por un grupo de jóvenes. En el suelo pintado un gran mapa mundi. Una línea roja lo rodeaba. Conforme avanzaba la oración jóvenes con velas iban cruzando la línea para llevar luz. Cada vela encendida era depositada en algún lugar de nuestra tierra, para llevar luz a las oscuridades de la guerra, el odio y la soledad. Unos momentos de unión con Dios que concluyeron con la oración del Padrenuestro, todos unidos, rodeando el «mundo» ya iluminado.

Las Obras Misionales Pontificias agradecen a los salesianos y a la delegación de pastoral juvenil de la archidiócesis de Santiago y a Javier García, su delegado, por su ayuda, colaboración y acogida en esta noche joven del DOMUND.

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Este sábado tenía lugar en Santiago de Compostela la ofrenda al Apóstol por parte del DOMUND. En este sexto acto de El DOMUND al descubierto – que desde el 1 de octubre recorre la geografía de Galicia –, misioneros y representantes del mundo misionero de las diócesis gallegas han acudido como peregrinos ante el Apóstol.

A primera hora partían desde la parroquia de San Lázaro hasta la ccatedral con los petos amarillos del DOMUND – el color pontificio de las OMP – llenando de luz las calles de la ciudad gallega. Ya en la catedral, tuvo lugar la Misa del Peregrino presidida por el obispo de Orense, monseñor Leonardo Lemos, concelebrada por los dos obispos misioneros gallegos, monseñor Julio Parrilla, obispo de Riobamba, Ecuador, y Mons. Adolfo Zon, obispo de Alto Solimoês, Brasil. Tras la misa, Anastasio Gil, director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, el máximo responsable del DOMUND en España, hizo la ofrenda al apóstol Santiago. Dio las gracias por poder vivir, «a través de la presencia física de algunos misioneros y misioneras gallegos, lo que vivimos habitualmente en el corazón: nuestra cercanía y apoyo a tantos hermanos nuestros enviados al mundo desde estas Iglesias de Galicia». Recordó el testimonio de un misionero «que, tras hacer el Camino decía: Santiago ha sido para mí meta e inicio de mi ruta misionera; Santiago ha renovado mis fuerzas para continuar».

Anastasio Gil le pidió al Apóstol «que también nosotros podamos hoy, ante ti, reparar nuestras fuerzas y recibir un nuevo impulso del Espíritu Santo; ese Espíritu que, como un viento impetuoso, os arrastró a ti y a los demás apóstoles ‘hasta el confín de la tierra’, y que sigue siendo, hoy como entonces, el protagonista de la misión».

«Enséñanos, Señor Santiago», decía el director nacional, «a saber mostrar a todos la belleza de la vida misionera: el camino del anuncio y de la entrega, el camino de la oración y de la esperanza, el camino del asombro y de la apertura a los demás, el camino de los pobres y de los sencillos, el camino del Crucificado y Resucitado».

«Acompaña ahora a todos los misioneros y misioneras en su peregrinación hacia Cristo, presente en los más necesitados de este mundo. Querido y venerado Santiago, apóstol y misionero, ruega por nosotros».

Concluida la ofrenda, desde la catedral tuvieron la deferencia de que fuera Andrés Díaz de Rábago, misionero jesuita en China, que el próximo 17 de octubre cumplirá 100 años, quien pusiera el incienso en el «botafumeiro», para que se convirtiera en oración de los misioneros y por los misioneros.

La siguiente etapa de la jornada fue la visita a la Exposición ‘El DOMUND al descubierto”’, en el Palacio de Fonseca. El misionero comboniano Juan Antonio Fraile explicó a los peregrinos las diversas partes que integran la exposición, de una manera amena, en una verdadera catequesis misionera, que concluyó en el claustro del Palacio. Allí los 77 carteles del DOMUND mostraban que la Iglesia gallega y española nunca ha faltado a la cita con las misiones.

Finalmente, en la hospedería del seminario mayor de la capital gallega se sirvió el almuerzo a más de 100 personas. La tarta final, con un 100 iluminado, festejaba a Andrés Díaz de Rábago. Comenzó entonces una «sobremesa misionera», en la que este veterano de la misión mostró toda su vitalidad. Sin necesidad de micrófono, su fuerte voz sacudió a todos con anécdotas de su vida que levantaban aplausos. Su jovialidad y sentido del humor convertían la dureza de experiencias como la guerra y el exilio en «momentos entrañables», en el «camino» de un hombre que ha entregado su vida a los demás.

    OMPRESS

Especial Día del Pilar en TRECE

Lunes, 09 Octubre 2017 11:03

TRECE viaja el próximo jueves hasta Zaragoza para ofrecer en directo un programa especial con motivo de la Festividad de Nuestra Señora del Pilar. Los espectadores podrán seguir en antena y a través de la web cómo miles de zaragozanos construyen el manto de flores de la Virgen y asistir a la Santa Misa que se celebrará en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar.

Desde las 11:30 horas, y durante 120 minutos de programa, por los micrófonos de TRECE pasarán diferentes autoridades sociales y religiosos que serán entrevistados por Irene Pozo y Juan Díaz. Además, como cada año, se descubrirán algunos de los detalles más curiosos de la celebración y las novedades de este año a través de reportajes y entrevistas a pie de calle.
 
A partir de las 12:00 horas, las cámaras de TRECE ofrecerán en directo la Santa Misa presidida por el arzobispo de Zaragoza, monseñor Vicente Jiménez, en la basílica del Pilar. El propio arzobispo será uno de los invitados que conversen con Irene Pozo y Juan Díaz sobre los datos más relevantes de esta fiesta.

Junto a él, pasarán por las cámaras de TRECE el deán del Cabildo, Luis Antonio Gracia Lagarda, el delegado de Medios de Comunicación del Arzobispado, José Antonio Calvo, y el subdirector de la Revista 'El Pilar' José Enrique Pasamar. Esta publicación que narra el devenir y la actualidad de la Basílica es una de las publicaciones más antiguas de Aragón, ya que su origen se remonta a 1883.

    TRECE

El P. Fernando García Álvaro, de 41 años de edad y rector del Seminario Diocesano de Valladolid, fue hallado muerto dentro de su vehículo este sábado en el barrio periférico de El Pinar de Antequera.

Según informó la prensa local, en el cuerpo del sacerdote no se hallaron signos de violencia. La Policía se encuentra investigando las causas de la muerte.

El hecho conmocionó a la Diócesis de Valladolid, cuyo obispo, el cardenal Ricardo Blázquez, suspendió su viaje a Roma previsto para este lunes con el fin de participar en una reunión de la Congregación para las Iglesias Orientales.

Asimismo, fueron suspendidas las ordenaciones diaconales que se iban a realizar en la catedral.

A través de su cuenta de Twitter, la Diócesis de Valladolid agradeció «las innumerables muestras de cariño recibidas por el fallecimiento del rector del Seminario» y rogaron «una oración por su alma».

Además informó que la Misa de exequias por el padre Fernando García, que era rector del seminario desde 2015, será este lunes al mediodía en la catedral y que «el velatorio estará abierto en el Tanatorio San José desde primeras horas de la tarde».

    ACI

«Cataluña no es sin España, ni España es sin Cataluña», afirmó el cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia, en su carta semanal en la que defendió la unidad del país ibérico contra el «acto de sedición», fraude y traición que fue el ilegal referéndum del 1 de octubre, que vulneró «la normalidad constitucional de la Nación y convivencia en libertad de todos los españoles».

El arzobispo publicó su carta ayer 7 de octubre, el mismo día en que cientos de miles marcharon en Madrid y otras ciudades para exigir el respeto a la unidad de España; una manifestación que hoy domingo se repitió en Barcelona con otros cientos de miles de personas que salieron a las calles para rechazar el proyecto separatista de Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat de Cataluña.

«Somos muchos los que sentimos como una daga, de dolor intenso, clavada en lo más profundo de nuestras entrañas, por cuanto ha sido y sucedido este primero de octubre, en España, y dentro de ella, en la querida Cataluña», señaló el cardenal, en referencia al referéndum promovido con el fin de declarar unilateralmente la independencia de esta región.

El arzobispo español afirmó que «hablo como un ciudadano al que le importa mucho lo que sucede» y que comparte los principios de razón y basados en el Evangelio que fundamentan «este proyecto común que somos» y «llamamos España».

Principios, afirmó, que no convocan a la fragmentación y a la división, sino a la unidad y a la integración, que no es imposición sobre alguien, «sino aceptación del bien común, del mejor bien para todos que es el bien común que afecta al conjunto, ese conjunto que somos como realidad y empresa común: España que no es sin Cataluña, y Cataluña que es España y no es sin ella».

El cardenal Cañizares recordó que ya desde niño escuchaba de su padre la admiración por Cataluña y su gente, «y así lo sentía yo, al menos; de esto me he sentido y me siento orgulloso, porque me siento orgulloso de todo lo bueno que constituye la riqueza y la grandeza de España», junto con las «otras nacionalidades de la Península ibérica».

«Llevo muy dentro Cataluña, porque llevo muy dentro España», afirmó, y destacó «la unidad de España como un bien moral». «Negarlo es ir contra la verdad y contra Cataluña y la diversidad de pueblos, regiones, comunidades», señaló.

En ese sentido, dijo que «por fidelidad a la verdad, y, por ello, para no traicionar el bien común que incluye el bien de las personas y su verdad, siento no poder justificar un pretendido derecho a decidir que no tiene en cuenta el bien común, precisamente porque desvertebra y debilita el conjunto que entraña el bien común y hace del sujeto que decide -sea individuo o colectividad- la fuente y base de comportamiento».

Por ello, el arzobispo agradeció a la Conferencia Episcopal Española «su magisterio lúcido, libre, objetivo, imparcial, verdadero, y desapasionado, que a lo largo de los años ha expresado con fidelidad el pensamiento social cristiano del magisterio de la Iglesia, que tiene que ver tanto con el tema que ahora nos preocupa a todos».

«Cito dos textos suyos: el primero de 28 de febrero de 1981, tras la intentona golpista del 23F, a la que preferimos olvidar, y el otro en la Instrucción Pastoral sobre el terrorismo de 22 de noviembre del año 2002, que ofrece tan hondas y acertadas reflexiones», señaló.

El arzobispo indicó que ambos fueron «escritos en ocasiones difíciles para nuestra convivencia democrática y pacífica» y recuerdan que «España es fruto de uno de esos complejos procesos históricos».

«Poner en peligro la convivencia de los españoles, negando unilateralmente la soberanía de España, sin valorar las consecuencias que esta acción podría acarrear, no sería prudente ni moralmente aceptable».

Recordó que en su texto, los obispos españoles indicaron que si bien la Constitución de 1978 –que en su artículo 2 reafirma la unidad española –, no es perfecta como sucede con toda obra humana, es «el fruto maduro de una voluntad sincera de entendimiento y como instrumento y primicia de un futuro de convivencia armónica entre todos».

«Se trata, por tanto de una norma modificable, pero todo proceso de cambio debe hacerse según lo previsto en el ordenamiento jurídico. Pretender unilateralmente alterar este ordenamiento jurídico en función de una determinada voluntad de poder, local o de cualquier otro tipo, es inadmisible. Es necesario respetar y usar el bien común de una sociedad pluricentenaria», señalaron entonces los obispos.

El cardenal Cañizares afirmó que «lo suscrito y escrito por los Obispos, en ambas ocasiones, es plenamente válido hoy».

El Purpurado culminó su carta llamando a «recuperar aquel espíritu de los años 70, los de la transición, en los que lo que importaba era España, la reconciliación, la armonía entre todos tras tiempos traumáticos a los que nunca debemos volver».

«Es necesario pedir perdón, perdonar, y todos juntos restañar las heridas ocasionadas, desandar los pasos mal dados y enfocar un nuevo futuro», expresó.

    ACI

Mañana, 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Las organizaciones que apoyan la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente -Cáritas, Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica (JEC) y Juventud Obrera Cristiana (JOC)- constatan que el trabajo decente, que forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es un elemento imprescindible para la justicia social y la cohesión de toda la humanidad.

Garantiza un salario mínimo vital, la libertad de asociación sindical, la participación de quienes trabajan en los asuntos de la empresa, el respeto de la negociación colectiva, el respeto de los convenios, la igualdad de trato entre las personas, la salud y seguridad en el trabajo, la protección social de quienes trabajan y de las personas a su cargo, la protección contra el despido, el acceso a la formación y el aprendizaje permanente y el equilibrio entre la vida privada y la vida laboral.

En España estamos asistiendo a un crecimiento del trabajo precario, que se presenta bajo las formas de la contratación temporal, la contratación a tiempo parcial y el empleo autónomo ficticio.

El empleo precario afecta principalmente a las personas más vulnerables, que corren riesgo de discriminación, pobreza y exclusión (personas con capacidad funcional diversa; personas con un origen étnico, religión o creencia minoritaria; personas jóvenes y mujeres).

La juventud se ve particularmente afectada por el trabajo no voluntario a tiempo parcial, el empleo autónomo ficticio y el trabajo no declarado. Un buen número de jóvenes está abandonando España en busca de mejores oportunidades de empleo.

Una remuneración insuficiente para una vida digna, condiciones laborales que dificultan la consecución de un proyecto vital a largo plazo; falta de perspectivas; la vulnerabilidad de la persona ante un retroceso en derechos laborales y un entorno laboral que atenta, en muchos casos, contra la salud e integridad del trabajador son el rostro visible de una economía al servicio del capital, donde la persona es un mero instrumento que sirve y es utilizada en función de los intereses que marca el mercado. Esta concepción, en cuanto no pone a la persona y su dignidad en el centro, es contraria al proyecto del Reino de Dios y no puede ser, en ningún caso, aceptada desde una mirada cristiana de la vida.

La lucha contra la precariedad y por el trabajo decente nos exige y nos lleva a reclamar:

  • Luchar contra el trabajo no declarado, la economía informal, el fraude fiscal y los paraísos fiscales.
  • Revindicar y trabajar por el establecimiento de una sólida base jurídica de derechos laborales, la implicación de los interlocutores sociales y los comités de empresa en el lugar de trabajo y el reforzamiento de la inspección laboral y de la jurisdicción social.
  • Apostar por la creación de empleo de calidad, garantizar los derechos en el trabajo, la protección social y el diálogo social así como la igualdad.
  • Fijar salarios e ingresos dignos y suficientes. Quienes trabajan deberían poder acumular, con sus cotizaciones, ingresos que garanticen una seguridad en situaciones como el desempleo, la enfermedad, la edad avanzada o las pausas en la vida laboral para el cuidado de hijos u otras personas o para la formación.
  • Establecer una Garantía de Capacidades que permita apoyar trayectorias profesionales que posibiliten la adaptación a las diferentes situaciones que una persona puede verse obligada a afrontar durante su vida a través, en particular, de la formación profesional permanente.
  • Garantizar la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres mediante una respuesta global dirigida a reducir el trabajo precario y una cobertura adecuada de seguridad social. Se debe combatir la discriminación contra la mujer, la brecha salarial, el techo de cristal, el acoso psicológico y el acoso a las empleadas embarazadas.
  • Apostar por condiciones de trabajo dignas para todas las primeras oportunidades de experiencia laboral de jóvenes, como períodos de prácticas, de aprendizaje o cualquier oportunidad en el marco de la Garantía Juvenil.
  • Incrementar la inversión pública y privada que conecte los mercados financieros con los mercados productivos.
  • Acompañar a las personas en situaciones donde la ausencia del trabajo decente provoca inestabilidad, sufrimiento y falta de horizontes vitales, propiciando respuestas individuales y colectivas que alumbren caminos de esperanza.

Aquí se puede consultar la agenda de convocatorias en todas las diócesis del país. Y en este enlace se pueden descargar los materiales de la Convocatoria 2017.

    IVICON

El pasado 3 de octubre, los Hermanos Maristas han elegido al H. Ernesto Sánchez Barba, de México, como Superior General de la Congregación de religiosos hermanos, fundada hace 200 años por San Marcelino Champagnat en La Valla, Francia. Sustituye al H. Emili Turú y guiará al Instituto durante los próximos 8 años. El mismo día fue elegido, como vicario general, el H. Luis Carlos Gutiérrez Blanco.  

El XXII Capítulo General de los Hermanos se realiza en Rionegro, Colombia. Es la primera vez en la historia del Instituto que se realiza fuera de la Casa General. El Consejo General hizo esta elección para expresar, con un gesto concreto, el deseo del Instituto de acoger la invitación del Papa Francisco para salir a las periferias del mundo.  De hecho, el mensaje que saldrá del Capítulo enfatizará la necesidad del Instituto de dejar las «zonas de confort» y crear un nuevo paradigma en relación a lo que Dios pide ser y hacer a los Maristas de Champagnat.

Los 79 capitulares representan a cerca de 3.000 hermanos presentes en 81 países. Desde hace varios años, también los laicos se sienten llamados a vivir el Carisma de Champagnat y comparten con los Hermanos vida y misión. Como en otros Capítulos, 8 laicos fueron invitados a participar en la asamblea capitular en Colombia junto con los Hermanos.

En su comunicado, los Hermanos Maristas señalan que los capitulares han vivido momentos proféticos que sin duda condicionarán el próximo mandato del gobierno general: encuentro con personas marginadas en las periferias de Medellín; un día entero de escucha de los jóvenes de Venezuela, Colombia y Ecuador; la presencia de los laicos con su protagonismo en las reflexiones, subrayando la presencia femenina e incluso conduciendo algunas asambleas capitulares... El capítulo de los hermanos maristas termina el próximo 20 de octubre.

    IVICON

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