Noticias

Lunes, 01 abril 2019 13:30

Continúan las peregrinaciones del Año Jubilar Mariano: «Anunciar a Jesucristo merece la pena»

Continúan las peregrinaciones del Año Jubilar Mariano: «Anunciar a Jesucristo merece la pena»

«Todos somos iguales porque todos somos hijos de Dios». El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, recibió el pasado sábado, 30 de marzo, en la catedral de Santa María la Real de la Almudena, a los miembros de la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad (Frater) y a las parroquias de la Vicaría VIII.

Sendos encuentros, enmarcados en el Año Jubilar Mariano, congregaron a centenares de fieles madrileños que, emocionados con el pastor, mostraron su alegría y su disposición para seguir siendo parte de una Iglesia que muestra, incansablemente, el rostro generoso, amable y humano de Jesucristo.

Un corazón que «hace hueco a todos»

La convocatoria para los peregrinos de la Vicaría VIII comenzó en la plaza de Oriente. Desde allí, los fieles se dirigieron hasta la catedral, donde participaron de una Eucaristía, presidida por el prelado. Este destacó que ponerse en camino para peregrinar «supone saber que Él quiere un corazón grande, humilde y sencillo, que no desprecia a nadie». Un corazón que «hace hueco a todos» y, por supuesto y con todas las consecuencias, a Dios: «Un corazón que sabe que necesita de Dios para hacer el camino, que solo no tiene fuerzas porque la fuerza le viene de Dios».

En este sentido, a la luz del salmo 50 –«Quiero misericordia y no sacrificio»– subrayó que «el único que puede limpiar nuestra vida es el Señor». Por ello, los animó a «tomar la dirección que Él nos propone», aquella que María, la que allí los congregaba en la advocación de Nuestra Señora de la Almudena, «tomó desde el principio».

El cardenal Osoro agradeció a los peregrinos su lealtad y confianza, así como su disposición para «volver al Señor». Que la Virgen María «nos enseñe a volver» para «conocernos más en verdad y para salir de aquí a anunciar a Jesucristo». Porque «merece la pena», insistió, ya que «no es algo pasado de moda y ahora, en este momento de la historia, es más necesario que nunca». Por tanto, «construyamos la persona en la verdad que ella es, y eso solo nos lo da a conocer Jesucristo», concluyó.

Osoro EncuentroMariano Vicaria8

«Sin Él, no somos nadie»

Por la tarde, el purpurado madrileño volvía a abrir las puertas de la catedral para acoger a los miembros de la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad. «Él nos escucha, nos habla y nos da alegría, y por eso proclamamos la grandeza del Señor». De esta manera, el prelado los invitó a descubrir –de la mano del Señor– que «estamos despojados y que, sin Él, no somos nadie, no significamos nada y somos incapaces de interpretar nuestra vida». Sin Él, insistió, consciente de la importancia de cada una de sus palabras, «no somos capaces de entender esta realidad humana de tener capacidades diferentes, que nos ayudan mutuamente los unos a los otros a enriquecer también nuestro corazón y nuestra fraternidad».

El Dios del abrazo y del perdón

Un estilo de vida (el de Frater) que se hace presente hoy en 38 diócesis con más de 5.000 miembros, con una identidad común: evangelizar el mundo de las personas con enfermedad y discapacidad. En este sentido, los alentó a «despojarse de costumbres o modos de entender la vida», que «nada tienen que ver con lo que Dios ha hecho al crearnos, a su imagen y semejanza», y «nos ha hecho con capacidades diferentes y necesarias para los unos y para los otros, para que nuestro corazón alcance las medidas que tiene el corazón de Jesucristo».

A la luz de la parábola del hijo pródigo, el arzobispo madrileño recordó «Él nos da su amor, su palabra, su entrega y su seguridad». Porque ante la actitud del hijo menor que se va y vuelve, «Dios sale corriendo a darle un abrazo, no le dice nada…». Y este, destacó, «es el Dios en quien creemos: el Dios del abrazo, del amor, que nos quiere, nos perdona y nos dignifica, y que nos dice que todos somos iguales, porque todos somos sus hijos».

EncuentroMariano Vicaria2

Arzobispado de Madrid

Sede central
Bailén, 8
Tel.: 91 454 64 00
contacto@archidiocesis.madrid

Cancillería

info@archidiocesis.madrid

Catedral

Bailén, 10
Tel.: 91 542 22 00
informacion@catedraldelaalmudena.es
catedraldelaalmudena.es

 

Medios

Medios de Comunicación Social

 La Pasa, 3, bajo dcha.

Tel.: 91 364 40 50

infomadrid@archidiocesis.madrid

Informática

Departamento de Internet
C/ Bailén 8
webmaster@archidiocesis.madrid

Servicio Informático
Recursos parroquiales

SEPA
Utilidad para norma SEPA

 

Search