El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid y el arzobispo mayor de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana. Sviatoslav Shevchuk mantuvieron un encuentro en la Casa de San Justo este pasado jueves 28 de mayo.
La reunión formaba parte de las visitas que el arzobispo mayor Shevchuk ha estado haciendo en el marco del Sínodo Permanente de los Obispos Greco-Católicos Ucranianos, que se ha celebrado por primera vez en la historia en Madrid.
Así, el sábado 23 de mayo se celebró la Divina Liturgia —Eucaristía del rito bizantino— en la catedral de la Almudena, que congregó a los fieles greco-católicos ucranianos de España, así como a 36 sacerdotes y siete obispos.
El martes pasado, el arzobispo mayor se reunió con el arzobispo Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, y dos días después se produjo el encuentro con el cardenal Cobo, que además de arzobispo de Madrid es Ordinario para los fieles católicos orientales residentes en España.

Shevchuk les manifestó su interés en la creación de una estructura propia en España para los fieles greco-católicos ucranianos, esto es, una eparquía con obispo propio, siguiendo el modelo de otras partes del mundo en la que coexisten eparquías ucranianas con diócesis latinas.
El vicario general del Ordinariato Católico Oriental, Andrés Martínez, ha señalado que el encuentro se desarrolló en un clima fraterno. «Destacaría la sensibilidad de nuestro arzobispo por la presencia de los migrantes en España y a la necesidad de atención pastoral de estos fieles». Porque Madrid, ha concluido, «respira con dos pulmones, el de Oriente y el Occidente».
Durante el encuentro, los arzobispos se intercambiaron regalos. El cardenal Cobo le regaló al arzobispo mayor Shevchuk un icono de la Virgen de la Almudena, y éste obsequió al arzobispo de Madrid con otro icono de la Virgen vestida al modo tradicional ucraniano.
