La Iglesia celebra el próximo domingo, 27 de septiembre, la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que este año lleva por lema «Incluso uno solo de estos pequeños», inspirado en las palabras de Jesús: «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo» (Mt 18,5). Los actos en Madrid comenzarán este sábado 26 de septiembre, a las 12:00 horas, el intercambiador de Aluche acogerá una vigilia de oración en apoyo a las personas internadas en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).
El delegado de Migraciones de la Archidiócesis de Madrid, Rufino García Antón destaca que la vigilia pretende «alzar la voz y velar en solidaridad con las personas privadas de libertad en los CIE», como expresión del compromiso con la dignidad y los derechos de quienes se encuentran internados en estos centros. Como dijo el papa León XIV durante su visita a las Islas Canarias, en el muelle de Arguineguín, recuerda Rufino, «llegan vidas heridas, despojadas de casi todo, pero nunca de su dignidad», señaló.
La convocatoria combinará oración, denuncia, silencio, testimonio y presencia. Durante el acto también se reclamará, en línea con una petición que la Iglesia mantiene desde hace años, el cierre de los CIE y la búsqueda de alternativas «más acordes con la dignidad y los derechos de las personas», afirma.
La vigilia concluirá con una invitación a mantener la esperanza y con el lema «sostener la esperanza de fronteras que encierran». Por último, los organizadores, animan a sumarse a la Vigilia. También puedes adherirte con tu firma al Manifiesto de la Vigilia.

«No son números, son personas y vidas»
Además, coincidiendo con la 112ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, el próximo domingo 27 de septiembre, a las 19:00 horas en la Iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas, la Comunidad de Sant’Egidio ha organizado la Eucaristía «Morir de Esperanza». Este año, «la misa tiene un significado especialmente profundo», explica Diana Campos, representante de la comunidad, «ante el drama de quienes se ven obligados a abandonar sus países a causa de las guerras, la violencia, los desastres climáticos o la falta de oportunidades».
La comunidad ha visitado recientemente Ceuta, donde mantuvo encuentros con personas que viven en condiciones precarias en las calles y con vecinos de la ciudad. Durante esa visita recogieron también «los nombres de personas que han perdido la vida tratando de alcanzar un futuro mejor».
Por ello, la Eucaristía de este año, que estará presidida por el delegado episcopal de Cáritas, Javier Ojeda, recordará especialmente a las personas desaparecidas en las costas de Ceuta, junto a otras víctimas de las distintas rutas migratorias.
Como recuerda el papa León XIV, «no son simples números, no son solo estadísticas, ni siquiera un problema social. Hablamos de personas, de historias, de vidas, especialmente de niños, que son precisamente los más vulnerables», subrayó Diana. La celebración pretende también interpelar personalmente a quienes participen: «¿Cómo me posiciono yo ante tanto sufrimiento? ¿Cómo miro al hermano que sufre? ¿Y qué puedo hacer yo de forma personal?».

