En la mochila de cada peregrino de la Jornada Mundial de la Juventud 2019, que acoge estos días la ciudad de Panamá, se esconde un pequeño tesoro: un rosario que cumple una doble misión: ser instrumento de paz y esperanza, para los que los han confeccionado (los cristianos de Belén), e instrumento de oración, para los cientos de miles de jóvenes que han acudido estos días al gran encuentro con Cristo en la capital panameña.
Gracias a este proyecto y a la oración de tantos jóvenes, los cristianos de Tierra Santa saben que no se les olvida. 200 familias podrán sobrevivir durante un año con los ingresos que les ha supuesto este trabajo. Ayuda a la Iglesia Necesitada ha financiado, con 100.000 euros, gran parte de estos rosarios. Además esta Fundación Pontificia apoya la Jornada Mundial de la Juventud con otros proyectos. Más información en este link.
En este enlace se puede hacer un donativo para los cristianos de Tierra Santa y de otras regiones de Oriente Medio. O llamando al 91 725 92 12
