En algunas parroquias de Madrid, especialmente en el centro de la ciudad, existen los llamados puntos de escucha: «Un espacio dentro del templo donde hay una persona dispuesta a escuchar a quien se acerque», explica Mamen López Ayllón, miembro del Centro de Escucha de Cáritas Lavapiés (C/ Doctor Piga, 6). Se trata, subraya, de una iniciativa «que no está relacionada con la confesión y que está abierta a todo el mundo, sea creyente o no».
Mamen recuerda cómo un párroco de una iglesia del centro de Madrid le explicaba que muchas personas del barrio entraban en la parroquia y no acudían a otros lugares «porque allí se les daba oreja»: es decir, «se les escuchaba sin juzgar».

Jornadas de introducción a la escucha
El Centro de Escucha de Cáritas Lavapiés, del que forma parte Mamen, trabaja en colaboración con el Centro de Humanización de la Salud de los Religiosos Camilos. El equipo está formado por diez personas preparadas para acompañar y escuchar a quienes atraviesan momentos difíciles. «Atendemos a personas que viven distintos tipos de duelo: por un fallecimiento, una migración, la pérdida de trabajo, una ruptura de pareja…», explica.
La atención es continuada y suele constar de unas veinte sesiones, con una duración aproximada de entre 45 y 50 minutos cada una. Para realizar esta labor, el equipo se apoya tanto en la formación que recibe de los Camilos como en la psicología humanista de Carl Rogers. «Las bases de la escucha son no juzgar, no orientar, empatizar y ser congruentes», señala Mamen.
Estas claves se abordarán en las jornadas de introducción a la escucha, que se celebrarán los días 22 y 23 de enero, a las 19:00 horas, en la iglesia de Santiago y San Juan Bautista.

Acompañar y sostener
Las jornadas constituyen únicamente una primera aproximación. En ellas se explica «por qué es importante escuchar y cuáles son las bases necesarias para acompañar a una persona que sufre». Se trata, insiste, de «escuchar con empatía, sin juzgar ni orientar, sin decidir por la otra persona y respetando su espacio». Porque «la base de la escucha es acompañar y sostener».
Es una tarea en la que el cardenal José Cobo «lleva tiempo insistiendo, porque es fundamental», no solo para quienes forman parte de los equipos de escucha. «Por ejemplo, cuando alguien acude a Cáritas a pedir ayuda, no basta con recoger datos; es esencial escuchar y acoger a la persona», añade.
En este sentido, Mamen recuerda que el mismo Jesús de Nazaret «se detenía y dedicaba tiempo a las personas que tenía a su alrededor». «Esa es nuestra labor desde el equipo de pastoral de la Zona Centro», afirma, especialmente en un contexto en el que por las parroquias pasan vecinos, turistas y personas de todo tipo. «», concluye.
