Las procesiones son una de las grandes expresiones de la religiosidad popular. En Madrid, la de San Isidro recorre las calles por donde en el siglo XI y XII transitaba el patrono de la Villa de Madrid, junto con su esposa, Santa María de la Cabeza, que también le acompaña en el recorrido.
Devoción y casticismo
Una procesión que «aúna la devoción, el casticismo, lo más tradicional y todo lo que enraíza con San Isidro, porque hemos ido por las mismas calles que ellos anduvieron, hemos recorrido ese Madrid que ellos tanto quisieron y se han encontrado con sus paisanos, con su pueblo de Madrid», como ha señalado Jorge Matas, presidente de la Congregación de San Isidro.

Han sido muchos los madrileños y turistas que han aclamado a San Isidro y Santa María de la Cabeza, a quienes han acompañado el arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, los obispos auxiliares, monseñor Juan Antonio Martínez Camino y monseñor Vicente Martín Muñoz, vicarios episcopales y otros sacerdotes, así como diversas hermandades y cofradías.
Entre las tradiciones hay que destacar el chotis que los castizos le han brindado a San Isidro antes de recogerse en la Colegiata. Un ejemplo de la sana convivencia entre aquello que está presente en la vida del pueblo de la Villa y Corte y la religiosidad popular, que forma parte de la cultura de los madrileños.

Que San Isidro siga paseando por las calles de Madrid
Al final de la procesión, el cardenal Cobo decía a los presentes en la Colegiata que «igual que hemos hecho esta procesión por las calles de Madrid, que San Isidro, a través de nuestros corazones, de nuestro compromiso cristiano y a través de nuestras buenas obras siga paseando por las calles de Madrid, y que nuestros vecinos y vecinas puedan conocerlo a través de cada uno de nosotros, a través de lo que hacemos y lo que vivimos».
El arzobispo de Madrid subrayó que «como a él le gustaba visitar cada una de nuestras iglesias y en cada una de ellas rezaba, nosotros hoy también, acogiendo su tradición, presentando nuestras vidas y las vidas de nuestros hermanos» ha invitado a rezar un Padrenuestro con el que, seguido de la bendición han sido clausurados los actos religiosos del patrono de Madrid.
