«Aquí están los tesoros de la Iglesia». Y Lorenzo, de 33 años, en vez de presentarle al emperador Valeriano en Roma los bienes materiales de los cristianos, le llevó a los paralíticos, los cojos, los mendigos, los ciegos, las viudas… Le costó la vida.
Era el año 258. Este joven que había nacido en Huesca, que había viajado a Roma, y que allí se había dedicado a la piedad y a la caridad como diácono, administrando los recursos y cuidando a los pobres, moría quemado vivo en una parrilla por encarnar en su vida el Evangelio.
Desde bien pronto se veneró a Lorenzo como patrón de multitud de ciudades y barrios. En Madrid, aparte del monasterio que impulsó Felipe II en su honor entre 1563 y 1584, es patrón de Lavapiés desde que se construyó la iglesia que lleva su nombre en 1670. Diseñado por Francisco Bautista, apenas queda nada de la original ya que fue destruida en la guerra civil. El nuevo templo se reinauguró en 1950.

A día de hoy, la parroquia de San Lorenzo de Lavapiés sigue haciendo honor a su patrón acogiendo a los tesoros de la Iglesia. En un barrio que es crisol de culturas y nacionalidades, San Lorenzo sigue abriendo sus brazos a la gente necesitada, sola, triste, pobre, sin trabajo, recién llegada a Madrid.
La parroquia San Lorenzo de Lavapiés celebrará este año la fiesta de su titular, el lunes 10 de agosto, con los siguientes actos litúrgicos:
- Misa solemne a las 19:00 horas.
- Procesión con la imagen del santo a las 20:00 horas con el recorrido que sigue: calles Doctor Piga, Argumosa, Doctor Fourquet, Valencia, Sombrerería, Plaza de Lavapiés, Fe para regresar de nuevo a la parroquia en la calle Doctor Piga.

Las Lágrimas de San Lorenzo
Otro enclave de la diócesis también tiene al santo mártir como patrón: San Lorenzo de El Escorial. Allí, en la iglesia parroquial de San Lorenzo Mártir se celebrará el lunes 10 de agosto una Misa solemne a las 12:00 horas seguida de una procesión hasta el santuario de Nuestra Señora de Gracia.
Coincide el día de san Lorenzo con la mejor lluvia de estrellas del año, la de las Perseidas o también conocidas, precisamente por la fecha, como las Lágrimas de San Lorenzo. Ya lo dejó escrito el poeta italiano Giovanni Pascoli en su obra X agosto: «San Lorenzo, ya sé por qué tantas estrellas por el aire tranquilo arden y caen, por qué tan gran llanto en el cielo cóncavo reluce...».
Tras san Cayetano y san Lorenzo, el centro de Madrid completará su primera quincena de agosto festivo con las celebraciones de la Virgen de la Paloma, para el 15 de agosto.

